“Estaba planeando darle una sorpresa a mi amigo, pero todo salio mal!” – Me dijo Mili, con los ojos medio llorosos de la frustración que tenia.
Estaba sentada a unas cuadras de su casa, tenia la cabeza sobre sus rodillas, el cabello que le cubría casi todas las piernas, y solo alzaba la cabeza para contarme de a poquitos lo que pasó. “No es su cumpleaños…” – seguía Mili- “… pero le quería regalar algo bonito ¡y todo salió mal!”.
Aunque me importaba mucho Mili, tenia la duda aparte de quién era su amigo, así que le pregunté, pero no me lo quiso decir, y adivinarlo no seria fácil, debido a que ella se conoce a casi todo el mundo en la cuadra… ¡y en la calle! Solo seguí escuchándola, la conocía hace solo unos meses, y aunque no éramos muy amigos, esto podría ayudar a ello; pero seguía con la duda en mi cabeza
Ya llevábamos casi tres cuartos de hora sentados en media berma. Mili me había contando varias cosas del tema, y una de las mas resaltante fue como rompió todo su orgullo y se humilló según ella, a para pedirle el favor a su hermano que le dijera a este amigo suyo que ella lo esperaba en la biblioteca, pero su hermano afirmándole y asegurándole que lo iba a hacer, se fue al cine con sus amigos, olvidándose totalmente del tema. Otra cosa fue la cólera que sintió cuando le llegó el reloj que había pedido por Internet, que siendo de esos que no se consiguen así no mas, le llegó uno de color rosa, no azul como ella lo había pedido.
Llegábamos ya casi a la hora y diez (no estaba contando los minutos, sino que tenia que llegar a casa antes de las 10:00 PM y aunque Mili me era importante, mi madre puede hacerme daños físico y psicológicos muy severos…), cuando llego la parte mas trágica del todo lo que pasaba y la razón de sus lágrimas. Mientras ya sus ojos estaban secos, Mili me confesó con una mirada muy avergonzada (no la culpo, nos conocemos poco..) que tenía algo en su corazón por él… pero tenia mucho miedo de que este chico no (bueno, seria un baboso si no lo hace… Mili no es nada fea y no me refiero solo físicamente).
Siendo las diez y media, le tuve que decir a Mili que tenia que ya estar en casa y esperar que mi madre me ejecute algún tipo de llave mortal… o me castigue el resto de la semana. La acompañe a su casa (no muy lejos de la mía) y seguí el camino a la mía, con una cajita en manos que Mili saco de su casa después que la dejé ahí, pero sin abrirla todavía… no tenia el tiempo. Ya llegando a mi cuadra, vi al hermano de Mili que venia de la casa de su amigo, que es al lado del mía. Le iba a llamar para decirle que no fue bueno lo que hizo con su hermana, pero el se me adelantó diciéndome “Oye! ¡Dónde te habías metido! te estuve buscando toda la mañana, mi hermana te quería ver en la biblioteca… en la mañana, pero creo que ya es muy tarde… disculpa. Nos vemos” No volteé a ver como se iba, por me quede tieso, con la mirada perdida y con una sensación extraña en el estomago. En eso, bajo la mirada a la cajita que Mili me había dado, lentamente y con la mano temblorosa, jale uno de los lasos, abrí la tapita, y encontré un reloj… un reloj rosa.
1 comentario:
awwwwwwwwwwww que amor, que lindo T_T <3, estos no se pueden publicar en face? jkasjkjaksjakjs
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