lunes, 14 de julio de 2008

El pacto irreal

No es de las chicas más lindas... pero de veras que me gustaba. Lupita, como la llamaban y como su nombre esta inscrito en su partida de nacimeinto, tuvo siempre algo que al pasar, me hacia volverme un tremendo tonto. Desde quinto de primaria hasta el utlimo bimestre de promoción, mi corazón (o mi cerebro) no me dejaban en paz. Pronunciar su nombre era delicioso para mi lengua y mis labios, y tan solo verla hacía que mis ojos perdieran todo mal... desde el sueño hasta la miopía. Las cosas que ella hacia y las que se abstenía (que eran pocas)me gustaban... bueno, fumar y tomar no tanto, pero su belleza lo valía. De ella parte mi relación actual.

Estando cerca de noviembre del ultimo año, ya habiendo aprobado todos los cursos, me podia dar el lujo de relajarme y pensar un poco mas en ella, o de estar mas pendiente de las cosas que hacía. Desde cuarto hasta esos dias, ella habia comenzado con un pata llamado Julio, un tonto que más era masa muscular que masa gris. Si, estaba entre los primeros puestos y era buen atleta, no era inteligente aunque sí responsable, pero no es lo que todas chicas de mi cole buscan... excepto por Lupita. Pero todo esto estaba por cambiar... porque estaba escuchando por ciertas fuente que uno tiene, que Julio iba a terminar con ella. Cuando lo escuché me llené de una alegria que hizo que mi dentadura entrara en un estado critico (estupidaz sonrisas!!). Pero de nada me valía esto, mas que una alegria fuerte, ya que, sino habia podído nada en siete años ¿por qué lo podría ahora? asi que tenía que consultar a alguien ¿y quien mejor que Pepe? el más mujeriego del salón. Cuando llegó la segunda hora de lunes, fui y lé dije:

- Hola Pepe, ¿que hay?
- Nada en especial... oe... ¿Que le paso a tus dientes?
- Nada... nada.. - le dije - oe, necesito tu ayuda.
- Dime compare... que necesitas.
- Lupita va a terminar con Julio y necesito que me ayudes con eso... ¡tu sabes que ella me gusta!
- Si, lo sé... lo sé... espera hasta mañana para idear algo.
- Ok... ahi nos vemos...chau

Al momento que me iba, se me cruzaron Roberto y Dalia, mi gente más fiel.
- Brother!!! - me dijo Roberto - A que no sabes!
- Dicelo de una vez! Espera... ¿que le paso a tus dientes? - dijo Dalia
- Nada!!!! ¿Que cosa no sé?!!- dije...
- Lupita, Julio.. ¡¡¡¡Terminaron!!!!
- Acabamos de ver a Julio choteandola en silencio... pero se veía en los ojos de Lupita que fué bien directo.

Muy pronto el rumor llegó a todos lados, y Lupita lo afirmó el dia siguiente. Este era mi momento, tenía que actuar rápido. Fui directamente donde Pepe y le dije:

- Ya?? Como hago!!!
- Bien compare, esto es lo que vas a hacer. Es contarle una historia, esta historia nunca falla. Primero la saludas, sin ningun signo de desesperación y/o coqueteo... ¿ok?
- Tu eres el jefe...
- Bien... luego vas y le dices.."Oye.. alguna ves te conté el pacto que hice con mis viejos...?"
- Seguro? No será medio cursi...??
- Tranqulo compare... luego le dices " Cuando cumplí mis doce años, mis padres se sentaron a hablar conmigo y me dijeron 'Hijo, ya eres un chico grande... y queremos lo mejor para tí. Asi que no solo por tí sino para la mujer que algun dia tendrás... quiero que hagas un pacto con nosotros. Que la mujer que el cielo te dé, será tratada por ti de la mejor manera... respetada, cuidada, protegida, amada, no negandole lo que es bueno, y siempre lo que es malo. Te esforzarás desde el día que la conozcas, en tratarla de la mejor manera, nunca avergonzandote de ella. Y el día que mueras, saber en tu corazón que ella no pudo tener alguien mejor... que tú"
- Wow... es fué profundo...
- Si... lo escuché de un pata cristiano... bueno.. fue una vez a la iglesia y lo escuchó... le ha funcionado con muchas chicas.
- Bien! Ok... gracias! te debo una...

Me fui feliz a la hora de mate... por primera vez estuve despierto toda la hora! Luego, llendo para Economía, empezé a hablar con Dalia y Roberto...

- Ya tengo como hacer para conquistar a Lupita...- dije
- Oh... pensé que querias ser solo su mejor amigo- dijo Dalia - y que querias estar con Pepe...jajajaja
- Muy chistoso... Roberto, necesito que me ayudes...¿de que te ries?
- De nada...-dijo Roberto, con la cara roja..
- Bueno... a la salida, me acompañas a buscarla, y cuando ya me veas conversando con ella... te vas...ok?
- No te preocupes... se cuando no me quieren...
- Entonces - dijo Dalia - ¿Que haces aca?- comenzé a reirme...
- Esta mujer es demasiado... demasiado chistosa... si no fuera machona, me la gilearía.
- Ya la ronda de gritos terminaba con la ultima carcajada de Roberto y la cara seria de la no tan machona Dailia.
- Ok... hablamos luego- dije... y me entramos al salón.

Ya en la salida, fui con Roberto a buscar a Lupita... cuando vimos a Dalia hablando con Pepe...
- Ahí va otra victima.- dijo Roberto...
- Tu crees que a Pepe le gusten tipo Dalia?
- Ese pata es universal... asi que cualquiera es bienvenida...jajaja

Continuamos hasta que vimos a Lupita en su casillero, arreglando sus cosas... la oportunidad estaba dada... era ahora o nunca...

- Hola Lupita...
- Holas...- me dijo... levantando su triste rostro...
- ¿Estas bien?
- No feliz... pero controlada...
- Bueno.. - le hice unas señas a Roberto para que se fuera... - se que debe ser duro todo lo que pasó
- No sabes cuanto...
- No.. no lo sé...es que contrasta muchas cosas... como por ejemplo...¿Te conté del pacto que hice con mi papás?
- En ese momento Lupita levantó su cabeza... me miró a los ojos... y dijo:
- No.. no lo hiciste...
- Bueno... dejame contarte...
- Desde ese momento le conté sin interrumpciones toda la historia... al terminar... sus ojos estaban mas llorosos... y me dijo:
- Que les pasa a todos ustedes los hombres??!!!! Eres un idiota! Sabes? No me engañas ! Ayer mismo Pepe me contó exactamente la misma historia.! Y si no fuera porque el mismo Julio me contó esa historia el año pasado y que esa fue la razón por la que le dije que sí... hubiera caido!! Todos son unos imbéciles..!! todos!!!!

Despues de una dura cachetada... Lupita se fué. Bajé las escaleras al patio, con los ojos llorosos de tristeza y de colera. Vi como Pepe se iba, y como Dalia se despedia de él
- Seguro que le contó la misma historia a Dalia... y ahora están- pensé. Llegando a los casilleros de tercero, me senté en el suelo... sin importar que me vieran llorar. Apoyé mi cabeza en mis rodillas... para desfogarlo todo, cuando se me acerca Dalia... y me dice:
- Estas bien?... al parecer no recibiste una buena respuesta...
- No.. no recibí una buena respuesta.
- Pucha... bueno... ya habran otras chicas... no te preocupes...
- Seguro....- todo quedó un silencio incomodo... y cuando le iba a pedir que se fuera... ella me dijo algo que me mostró que para algunos... las relaciones son solo un juego:
- Oye...¿te conté del pacto que hice con mis papás?

¡Sorpresa!

“Estaba planeando darle una sorpresa a mi amigo, pero todo salio mal!” – Me dijo Mili, con los ojos medio llorosos de la frustración que tenia.

Estaba sentada a unas cuadras de su casa, tenia la cabeza sobre sus rodillas, el cabello que le cubría casi todas las piernas, y solo alzaba la cabeza para contarme de a poquitos lo que pasó. “No es su cumpleaños…” – seguía Mili- “… pero le quería regalar algo bonito ¡y todo salió mal!”.

Aunque me importaba mucho Mili, tenia la duda aparte de quién era su amigo, así que le pregunté, pero no me lo quiso decir, y adivinarlo no seria fácil, debido a que ella se conoce a casi todo el mundo en la cuadra… ¡y en la calle! Solo seguí escuchándola, la conocía hace solo unos meses, y aunque no éramos muy amigos, esto podría ayudar a ello; pero seguía con la duda en mi cabeza
Ya llevábamos casi tres cuartos de hora sentados en media berma. Mili me había contando varias cosas del tema, y una de las mas resaltante fue como rompió todo su orgullo y se humilló según ella, a para pedirle el favor a su hermano que le dijera a este amigo suyo que ella lo esperaba en la biblioteca, pero su hermano afirmándole y asegurándole que lo iba a hacer, se fue al cine con sus amigos, olvidándose totalmente del tema. Otra cosa fue la cólera que sintió cuando le llegó el reloj que había pedido por Internet, que siendo de esos que no se consiguen así no mas, le llegó uno de color rosa, no azul como ella lo había pedido.

Llegábamos ya casi a la hora y diez (no estaba contando los minutos, sino que tenia que llegar a casa antes de las 10:00 PM y aunque Mili me era importante, mi madre puede hacerme daños físico y psicológicos muy severos…), cuando llego la parte mas trágica del todo lo que pasaba y la razón de sus lágrimas. Mientras ya sus ojos estaban secos, Mili me confesó con una mirada muy avergonzada (no la culpo, nos conocemos poco..) que tenía algo en su corazón por él… pero tenia mucho miedo de que este chico no (bueno, seria un baboso si no lo hace… Mili no es nada fea y no me refiero solo físicamente).

Siendo las diez y media, le tuve que decir a Mili que tenia que ya estar en casa y esperar que mi madre me ejecute algún tipo de llave mortal… o me castigue el resto de la semana. La acompañe a su casa (no muy lejos de la mía) y seguí el camino a la mía, con una cajita en manos que Mili saco de su casa después que la dejé ahí, pero sin abrirla todavía… no tenia el tiempo. Ya llegando a mi cuadra, vi al hermano de Mili que venia de la casa de su amigo, que es al lado del mía. Le iba a llamar para decirle que no fue bueno lo que hizo con su hermana, pero el se me adelantó diciéndome “Oye! ¡Dónde te habías metido! te estuve buscando toda la mañana, mi hermana te quería ver en la biblioteca… en la mañana, pero creo que ya es muy tarde… disculpa. Nos vemos” No volteé a ver como se iba, por me quede tieso, con la mirada perdida y con una sensación extraña en el estomago. En eso, bajo la mirada a la cajita que Mili me había dado, lentamente y con la mano temblorosa, jale uno de los lasos, abrí la tapita, y encontré un reloj… un reloj rosa.